Mientras en las entrañas de Picos de Europa los operarios han tenido que recurrir al helicóptero para solventar a contrarreloj los destrozos de un desprendimiento de roca, en el Pirineo aragonés el panorama meteorológico aparenta una calma absoluta. Son las dos caras habituales de esta época: el terreno calizo sufre la inestabilidad otoñal y exige reparaciones urgentes, mientras las cumbres más altas empiezan a marcar la pauta del invierno con termómetros que caen en picado.
Esa dualidad entre senderos muy transitados que recuperan el paso y cumbres donde el margen de error mengua a diario marca estos días festivos. En la montaña, la línea entre una jornada apacible de paseo y una encerrona por frío suele depender de mirar bien el mapa y la cota.
¿Qué nos encontramos al cruzar el desfiladero leonés?
La gran novedad si tenías planeada una escapada al norte es que la senda del Cares ha vuelto a quedar transitable desde última hora del 30 de octubre. El paso permanecía completamente cortado desde el 14 de octubre por culpa de un derrumbe que destrozó la infraestructura en las inmediaciones del Puente de Los Rebecos, dentro del término leonés de Posada de Valdeón. La solución técnica de la Junta de Castilla y León ha consistido en montar una pasarela metálica de nueve metros de longitud, una maniobra compleja donde el traslado de vigas y herramientas dependió por completo de vuelos de helicóptero debido al encajonamiento del terreno.
Es una excelente noticia para la economía de los valles ribereños, que dependen en buena medida de los casi dos millones de personas que acuden al parque nacional cada año. Ahora bien, no hay que olvidar que cruzar el Cares a finales de otoño requiere algo más que zapatillas urbanas: la humedad en la roca, el riesgo habitual de caída de piedras en la garganta y el cambio temprano de luz exigen prudencia en un itinerario que muchos recorren con una ligereza preocupante.
¿Basta el cielo despejado para confiarse en las cumbres pirenaicas?
La previsión de la AEMET para el Pirineo aragonés dibuja tres jornadas consecutivas sin lluvias ni tormentas, con cielos ampliamente despejados más allá de las brumas y nieblas en los valles a primera y última hora. Sin embargo, vincular sol con calor en estas fechas es el camino más directo hacia un susto. Quienes se muevan por cotas bajas o medias encontrarán valores suaves, como los 14 grados de máxima previstos en Canfranc o los 15 de Bielsa, pero la alta montaña ya no perdona.
En el refugio de Góriz los termómetros se quedan entre los 4 y los 7 grados, mientras que en la cima del Aneto las temperaturas oscilan entre 1 grado positivo y 2 bajo cero, con una sensación térmica que puede desplomarse hasta los -7 grados debido al viento moderado de componente norte y nordeste. No estamos ante un invierno cerrado, pero sí ante heladas moderadas que enfrían la roca y pueden dejar tramos resbaladizos en zonas umbrías. Si vas a subir por encima de los dos mil quinientos metros, el cortavientos fino ya no es suficiente.
¿Se podrá subir sin problemas por carretera a Sierra Nevada?
Mirando hacia el sur, la atención se centra en el estado de las vías de comunicación antes del invierno. La Junta de Andalucía ha confirmado que los accesos a Sierra Nevada estarán plenamente operativos de cara a la apertura prevista de la temporada de esquí, marcada a partir del 28 de noviembre si las condiciones lo permiten. La intervención en la carretera A-395R1, arteria principal de subida a Pradollano, cuenta ya con la pantalla de pilotes de contención finalizada, habiendo concluido esta fase antes de los plazos iniciales con un carril habilitado por sentido.
Por su parte, la A-395R2, que da servicio a la zona residencial de urbanizaciones, prevé su reapertura completa antes de que termine noviembre, a falta de ultimar unos anclajes. Con una inversión que supera los 26 millones de euros, las obras pesadas se paralizarán mientras dure la temporada de esquí para evitar embotellamientos, una decisión sensata para una estación que genera más de 7.000 empleos. Aun así, conviene recordar que las obras se retomarán al terminar la temporada con el hormigonado definitivo de la losa, por lo que el paso mantendrá tramos en obras que piden circular despacio.
¿Qué actividad está dejando la escalada deportiva estos días?
Lejos de las cumbres nevadas, las hoces de Cuenca siguen demostrando por qué son una de las mejores opciones en roca cuando el tiempo aprieta en altura. La escaladora Alicia López ha firmado la repetición de Neo, una línea de 8c en el sector Martín Alhaja, con 15 años recién cumplidos. Lo destacable de la ascensión no es solo el grado en sí, reservado a un grupo minúsculo a esa edad, sino la rapidez con la que lo ha resuelto: necesitó nueve pegues en dos fines de semana, apenas trece días después de haberse anotado su primer 8b+ con Flashback en la Cueva de la Zarza.
La progresión de López en roca complementa un año impecable en resina, tras haberse proclamado campeona de España sub-17 de dificultad y ganar el Campeonato Ibérico absoluto. Ver cómo asimila la continuidad sobre los cantos calcáreos de Cuenca confirma que la cantera joven viene empujando con una solidez técnica fuera de lo común.
Si estos días aprovechas la estabilidad meteorológica para salir a la montaña, recuerda que las pocas horas de luz y las bajas temperaturas en cota alta no solo castigan las piernas: consulta nuestra guía sobre por qué el frío agota antes la batería de tu móvil, tu frontal y tu GPS para no quedarte a oscuras en el descenso.
